29 de noviembre de 2013

Les llums (Traducción)

Supongo que más vale tarde que nunca, y me estaba arrepintiendo de no traducir el texto (ni haber escrito nada en mucho tiempo). Para todos los que no lo entendisteis bien... os lo dejo aquí de nuevo:

Les llums

Frío... es lo único que siento al despertar. Ni siquiera estoy seguro de no estar soñando esto... pero mi cuerpo se hiela poco a poco... y es una sensación demasiado tortuosa y real para ser un sueño. Mis ojos se
niegan a abrirse, mi cuerpo no quiere obedecerme... y el miedo y la angustia crecen a un ritmo acelerado. Lucho para abrir los ojos y ver dónde estoy, pero no lo consigo... hasta que de repente todo mi cuerpo deja de resistirse y me encuentro tirado en el suelo, en un lugar oscuro y desconocido... puedo sentir el sudor en mi piel, pero aún así el frío todavía se encuentra a mi alrededor... y en mi interior. No puedo entender nada. Por el ojo derecho noto una ligera luz, muy escasa, pero luz al fin y al cabo. Hago un gran esfuerzo para ponerme en pie y lo que veo me deja boquiabierto. Todo es una gran sala, larguísima, no se puede ver el final por ningún lado... pero lo que me llama la atención es como todo el lado de mi derecha está lleno de luces de diferentes colores que flotan casi formando pasillos, pero como si hubiera una fuerza que no las dejara pasar, a partir de una zona todo es oscuridad... precisamente donde yo me encuentro... Comienzo a correr desesperado hacia las luces, sorprendido por la marcada diferencia entre la zona iluminada y la zona oscura. Al llegar al límite me tiro hacia la luz y todo se calienta de golpe. No puedo evitar sonreír en notarlo, pero aquellas luces llamaban mi atención... era como si gritaran mi nombre... y de golpe me encuentro dirigiéndome hacia ellas. Al acercarme veo que todas tienen un número y un color y que de vez en cuando una se apaga y cambia de color y número, y... el residuo de la luz vuela hacia la zona oscura... Fijándome con atención distingo como en la oscuridad flotan sombras... es como un reflejo de la zona iluminada...
Después de pasar un buen rato buscando el final de este sitio decido rendirme , era como si no hubiese final, como si sólo estuvieran las luces y las sombras... Las luces... tan llamativas... no lo puedo evitar y me acerco a una luz roja con el número 5.300.047. Es un número muy grande... la curiosidad me empuja y la toco. Una especie de relámpago y un calor extraño sube desde los dedos con que la toco hacia mi cuerpo. Cierro los ojos al notarlo, pero la agradable sensación se vuelve dolorosa y abro los ojos asustado. Puedo ver cómo la luz se extiende por mi brazo hacia mi cuerpo, rodeándome y haciéndome flotar en una extraña oscuridad. Empiezo a tener miedo, pero de repente se vuelve a llenar todo de luz para mostrarme como aparezco en una habitación llena de posters, discos de música y libros. Estoy tumbado en una cama, pero mi cuerpo no responde mi voluntad y se empieza a mover solo. Veo fotos de gente que no conozco mientras camino sin poder detenerme hacia la calle. Mis piernas no se detienen hasta llevarme ante lo que parece ser un instituto. En este momento me doy cuenta que todo está en inglés... Mis piernas vuelven a moverse en dirección a la puerta de entrada. Todo el mundo me mira de una manera extraña... cuchichean a mis espaldas, pero no puedo hacer nada... ni siquiera hablar... Llego al baño y me pongo delante del espejo... para ver una chica rubia, de ojos tristes y muy delgada. No hago más que mirarme con tristeza y desprecio, hasta que alguien entra y huyo. Estoy confuso, yo no soy una chica, y no reconozco a la del espejo... Me dirijo hacia un aula y nada más entrar todos me miran como si estuviera sucia y diera asco... siento el miedo de la persona que soy y me escondo en una mesa en el rincón de la clase, mirando por la ventana y notando el deseo de volar y salir por ella. Estoy todo el rato inmerso en estos extraños pensamientos hasta que terminan las clases. En este preciso momento todo el mundo rodea mi mesa y empiezan a reír y a insultarme por mi aspecto. Siento miedo, vergüenza, rabia... tantos sentimientos que entre todos ellos vuelven real el deseo de volar... y sin poder evitarlo noto como mi cuerpo choca con la ventana, buscando el vacío. Siento como las lágrimas bajan por mi rostro, siento como los cristales se clavan en mi piel, siento como el aire intenta detenerme... pero ya no se puede hacer nada. Un ligera sonrisa pasa por mi cabeza sin materializarse antes de sentir como se escapa la vida de mi pecho, o mejor dicho, del pecho de la chica.

Me levanto del suelo gritando, llorando y preguntándome quién era la chica triste y el por qué la trataban así. Abro los ojos justo a tiempo para ver cómo se apaga la luz y se ve un movimiento hacia la zona oscura. Sin dudarlo comienzo a correr tras esa cosa hasta que la pierdo entre todas las sombras. Sé que se ha detenido, pero no dónde. El frío empieza a volver lentamente, pero sigo buscando. Camino pasando cerca de las sombras hasta que sin querer toco una. Esta sombra se vuelve durante un momento una luz blanca y tenue... con un número. Mi corazón se acelera desmesuradamente y comienzo a tocar todas las sombras, observando como todas se transforman en pequeñas lucecitas blancas durante segundos, con sus respectivos números. 489866, 5478746, 68941, 4874653, 544802... y el 5300047... Veo como todas se apagan, pero vuelvo a tocar la sombra en la que aparece el número de la chica triste... pero la luz sólo emite un frío intenso y ya no reacciona. Comienzo a llorar al darme de todo... "Quiero ayudarla!" grito antes de golpear la sombra, que se vuelve a iluminar como si nada. Me dejo caer en el suelo y abrazo mis piernas, sin dar importancia al frío. Claro que no puedo ayudarla... todas las luces que veía apagándose... toda la zona oscura... y yo no puedo hacer nada... El frío ya no me permite moverme, he esperado demasiado a la zona oscura, pero no tengo miedo... los ojos se me cierran justo a tiempo para poder ver cómo se apaga otra luz en la lejanía.

5 de septiembre de 2013

Alguien que yo antes conocía: Izan

Capitulo I


Mi madre y sus costumbres... el instituto me aguardaba sí, a escasos cien metros. Llegar temprano a la puerta con taaanta gente esperando solo significaba una cosa, cientos de miradas curiosas al darse cuenta de que era un chico nuevo. Por suerte la solución era sencilla, bastaba con caminar como si en realidad no fueses a ese instituto, como si fuese tu ruta habitual, con tranquilidad, y una vez tocase entrar simplemente te camuflas en la multitud. No falla, son incapaces de ver el árbol en el bosque. Pero claro, no todo es perfecto, eso conlleva estar de lo primeros en clase y ser la atracción de feria para menos gente. Algo es algo. 
Y así fue, tal y como predije nada más entrar por la puerta todos me miraron, se levantaron y me rodearon como buitres en busca de carroña fresca. "¿Cómo te llamas?", "¿Qué haces aquí?", "De donde eres?", el bombardeo no cesaba, y me tocó responder. Y como siempre ellas empezaron con su tontuna, algo que me agobia ligeramente, mi timidez es visible a simple vista pero eso no hace que paren. Mi frase favorita es: "Uy Izan, que ojos más bonitos tienes.". Se ve que mis ojos grises deben tener un efecto hipnótico en las mujeres, pues todas se quedan fascinadas con ellos y, cuál barco pesquero, comienzan lanzar sus anzuelos traicioneros. En ese momento caí en la cuenta de que algo estaba fuera de lugar... bueno, lo correcto sería decir que alguien SÍ estaba en su sitio. Una chica había pasado cual espectro por la clase y se había sentado en su sitio.
Me dirigí a sentarme cuando llegó el profesor, y ansiando saber quien era aquella chica solitaria, y simplemente tuve que esperar a que pasasen lista para oír un "Presente" precedido por lo que esperaba escuchar... por ese "¿Anna?" que me hacía mirarla por el rabillo del ojo, esperando que no se fijase. Sin duda era especial... y sin duda estaba deseando hablar con ella.

Fue a la hora del patio, salí derecho a buscarla, pero en vez de encontrarla me topé con un grupo de chica que se me echaba encima ofreciéndome un sitio con ellas. Se me había olvidado aquello de las mini-sectas que se forman en el patio, sencillamente rehusé su oferta elegantemente. Una vez solo me giré y la vi, bajo un árbol, sola y "feliz" de estar tan tranquila. 
Me dirigí a ella, que parecía no comprender mi dirección y buscaba con la mirada hacia donde me podía estar encaminando, eso sí, era incapaz de ocultar su sorpresa al verme caminar hacia ella. Interiormente estaba sonriendo como si la conociese de toda la vida. Si realmente se puede estar predestinado a conocer a alguien en concreto, no pude evitar pensar con cada paso que yo había nacido para conocer a Anna, la chica solitaria del fondo de mi clase.

4 de septiembre de 2013

He vuerto e.e

Holaaa... a... ¿todos? Bueno, da igual, la cuestión es que vengo a deciros que he vuelvo a las andadas (que sí, que soy un pesado de mucho cuidado, que me fui sin avisar, que me guardáis rencor eterno, etc etc...), es decir, que me he tomado una vacaciones en las cuales he estado muy ocupado (pero mucho mucho) y creo que ya os vais mereciendo que esto vuelva a cobrar vida. Así pues compartiré con vosotros una nueva entrada lo antes posible... aunque acepto proposiciones de lo que queráis que escriba (guiño, guiño ;D). 
 Así pues, hasta más ver mis leales seguidores (porque lo sois... ¿no?...).

6 de mayo de 2013

Les llums

Perdonadme todos aquellos que no lo entendáis, pero esta vez toca subir un texto en catalán al cual tengo mucho aprecio. Si alguien quiere que se lo traduzca (aunque igual queda mal) me puede avisar en un comentario o por Twitter o como sea. Espero que no me odies por esto. 

Les llums

Fred… és l’únic que sento en despertar. Ni tan sols estic segur de no estar somiant-ho... però el meu cos es gela a poc a poc... i és una sensació massa tortuosa i real per ser un somni. Els meus ulls es neguen a obrir-se, el meu cos no vol obeir-me... i la meva por i l’angúnia creixen a un ritme accelerat. Lluito per obrir els ulls i veure on soc, però no ho aconsegueixo... fins que de cop tot el meu cos deixa de resistir-se i em trobo tirat a terra, en un lloc fosc i desconegut... puc sentir la suor a la meva pell, però tot i així el fred encara es troba al meu voltant... i al meu interior. No puc entendre res. Per l’ull dret noto una lleugera llum, molt escassa, però llum al cap i a la fi. Faig un gran esforç per posar-me en peu i el que veig em deixa bocabadat. Tot és una gran sala, llarguíssima, no es pot veure el final per cap costat... però el que em crida l’atenció és como tot el costat de la meva dreta està ple de llumetes de diferents colors que floten gairebé formant passadissos, però com si hi hagués una força que no les deixés passar, a partir d’una zona tot és foscor... precisament on jo em trobo... Començo a córrer desesperat cap als llums, sorprès per la marcada diferencia entre la zona il·luminada i la zona fosca. En arribar al límit em llenço cap a la llum i tot s’escalfa de cop. No puc evitar somriure en notar-ho, però aquelles llums cridaven la meva atenció... era com si cridessin el meu nom, i de cop em trobo dirigint-me cap a elles. En apropar-me puc veure que totes tenen un número i un color i que de tant en tant una s’apaga i canvia de color i de número, i... el residu de la llum vola cap a la zona fosca... Fixant-me amb atenció distingeixo com en la foscor hi suren ombres... és com un mirall de la zona il·luminada...

Després de passar una bona estona buscant el final d’aquest lloc decideixo deixar-ho anar, era com si no hi hagués, com si només estiguessin les llums i les ombres... les llums... tan cridaneres... no ho puc evitar i m’apropo a una llum vermella amb el número 5300047. És un nombre molt gran... la curiositat m’empenta y la toco. Una mena de llampec i una calor estranya puja des de els dits amb que la toco cap al meu cos. Tanco el ulls al notar-ho, però l’agradable sensació es torna dolorosa i obro els ulls espantat. Puc veure com la llum s’estén pel meu braç cap al meu cos, envoltant-me i fent-me flotar en una estranya obscuritat. Començo a tenir por, però de cop i volta es torna a omplir tot de llum per mostrar-me com aparec a una habitació plena de pòsters, discos de música i llibres. Estic estirat a un llit, però el meu cos no respon la meva voluntat i es comença a moure tot solet. Veig fotos de gent que no conec mentre camino sense poder parar cap al carrer. Les meves cames no s’aturen fins emportar-me davant el que sembla ser un institut. En aquest moment m’adono que tot està en anglès... Les meves cames tornen a moure’s en direcció la porta d’entrada. Tothom em mirar d’una manera estranya... xiuxiuegen a les meves esquenes, però no puc fer res... ni tan sols parlar... Arribo al lavabo i em poso davant el mirall... per veure una noia rossa, d’ulls tristos i molt prima. No faig més que mirar-me amb tristesa i menyspreu, fins que algú entra i fujo. Estic confús, jo no sóc una noia, i no reconec a la del mirall... Em dirigeixo cap a un aula i només entra tots em miren com si estigués bruta i donés fàstic... sento la por de la persona que sóc i m’amago en una taula al racó de la classe, mirant per la finestra i notant el desig de volar i sortir per ella. Estic tota l’estona immers en aquests estranys pensaments fins que acaben les classes. En aquest precís moment tothom envolta la meva taula i comencen a riure i a insultar-me pel meu aspecte. Sento por, vergonya, ràbia... tants sentiments que entre tots ells tornen real el desig de volar... i sense poder evitar-lo noto como el meu cos xoca amb la finestra, cercant el buit. Sento com les llàgrimes baixen pel meu rostre, sento com els cristalls es claven a la meva pell, sento com l’aire intenta aturar-me... però ja no es pot fer rés. Un lleuger somriure passa pel meu cap sense materialitzar-se abans de sentir com s’escapa la vida del meu pit, o millor dir, del pit de la noia.
M’aixeco del terra cridant, plorant i preguntant-me qui era la noia trista i el per què la tractaven així. Obro els ulls just a temps per veure com s’apaga la llum i es veu un moviment cap a la zona fosca. Sense dubtar-ho començo a córrer rere aquesta cosa fins que la perdo entre totes les ombres. Sé que s’ha aturat, però no on. El fred comença a tornar lentament, però continuo buscant. Camino passant a prop de les ombres fins que sense voler toco una. Aquesta ombra es torna durant un moment una llum de blanca i tènue... amb un número. El meu cor s’accelera desmesuradament i començo a tocar totes les ombres, observant com totes es transformen en petites llumetes blanques durant segons, amb els seus respectius números. 489866, 5478746, 68941, 4874653, 544802... i el 5300047... Veig com totes s’apaguen, però torno a tocar l’ombra en la que apareix el número de la noia trista... però la llum només emet un fred intens i ja no reacciona. Començo a plorar en adonar-me de tot... “Vull ajudar-la!” Crido abans de colpejar l’ombra, que es torna a il·luminar com si res. Em deixo caure al terra i abraço les meves cames, sense donar importància al fred. Es clar que no puc ajudar-la... totes les llums que veia apagant-se... tota la zona fosca... i jo no puc fer res... El fred ja no em permet moure’m, he esperat massa a la zona fosca, però no tinc por... els ulls se’m tanquen just a temps per poder veure com s’apaga una altra llum en la llunyania.

11 de abril de 2013

Alguien que yo antes conocía: Izan

Bueno, supongo que la mayoría conoceréis el blog Alguien que yo antes conocía, el cual me encanta, y aprovechando la amistad que me une con su autora le pedí permiso para hacer un experimento. Hoy os llega su prólogo. Sí, con permiso de Irene escribiré la historia del blog desde el punto de vista de uno de sus personajes cruciales... el mismísimo Izan. Es un reto grande y que tendré que pulir mucho. Sin más dilación os presento el primer fragmento, corto pero introductorio para que os hagáis una idea de como irá y como se ve escrito por mi... espero no decepcionar. Si eres seguidor de la historia original... no me lo tengas muy en cuenta :) 


Prólogo

La cama era cómoda, ya llevaba más de media hora tumbado en ella tranquilamente, leyendo y escuchando música, dos de mis distracciones más agradables. La casa aún olía a pintura y la escasez de muebles hacía retumbar el mínimo ruido. Miré la pared que tenía enfrente, vacía y blanca... mi habitación siempre la he querido blanca, un color agradable y, sobretodo, simple, como yo... en fin, uno se acaba acostumbrando a las mudanzas. Reconozco que esta vez la casa era bastante bonita y la zona tranquila y agradable.
Mi mirada danzaba de pared en pared hasta toparme con la mochila del rincón... mi madre siempre me apuntaba al instituto antes de mudarnos para que perdiese las mínimas clases posibles, lo cual le agradezco hasta cierto punto, porque la verdad es que no me da tiempo ni a conocer bien mi propio hogar antes de tener que aprenderme de memoria las localizaciones de las clases de un nuevo instituto. Sin poder evitarlo recordé mi antigua clase... los primeros días, mis escasos amigos, las tranquilidad de mi rincón alejado de los demás, también me paso por la cabeza ell...

-¡Izan! ¡Si quieres llegar a tiempo a clase deberías ir saliendo!-

Mi ensoñación quedó interrumpida por el grito proveniente del salón.
-Voooy mamá...-
Cogí la pesada mochila y la cargué a mi hombro mientras la incertidumbre me quería atrapar, pero la calma venció la batalla esta vez. Había llegado la hora... la hora de empezar de cero.


26 de enero de 2013

Carta de un alma libre

Desde luego últimamente tengo la mente muy embotada y no surge nada interesante que pueda compartir con vosotros, pero vamos a intentarlo una vez más, a ver si saco alguna emoción en aquellos que lean esto. Llevo una semana dándole vueltas a algo descabellado, pero me gustaría dejarlo aquí escrito.

"Querida Princesa Perfecta:
He visto necesario escribir esta carta, en la que dejarte claras las razones de todo lo que hice y haré. Empecemos por el principio, por aquel día en que te vi sentada en la hierba del parque, el día que te vi como lo que eres, una chica hermosa en todos los sentidos, una chica por la cual cualquiera perdería el norte. Y así me pasó, quedé prendado de la chica imposible, la chica que solo se fijaba en los de cuerpos llamativos y todo ese largo etc. Un día cualquiera de verano, y yo bebiendo los vientos por ti las dos semanas que quedaban antes de volver al instituto, para descubrir que ibas a mi clase. Aaay, esa fue mi perdición, conocerte algo mejor, pero yo seguía relegado a estar en un rincón de tu vida. Pero me propuse llamar tu atención a cualquier precio, y así lo hice. No tenía dinero para un gimnasio pero si tiempo libre y voluntad, y eso es muy importante. Comencé a salir a correr, comencé a meterme en el mundo, a hacer abdominales, flexiones, dominadas, y otro largo etc... Al principio aunque mi cuerpo era atlético me rendía rápido al cansancio y las molestias, pero sabía que así no conseguiría nada. Decidí que no me rendiría, y así comencé a regular mi dieta haciéndola más completa, y comencé a esforzarme de verdad, haciendo ejercicio hasta que mis músculos no respondían, mientras por mis auriculares sonaba "Under the Knife" o canciones similares de grupos que me gustaban de verdad. Busqué un uso para esa fuerza que estaba ganando, descubriendo el parkour. Mientras yo hacía esto para llegar a ti tú te dedicaba a salir con chicos que nunca te convencían y dejabas tirado. Al cuarto mes comenzaste a ser más amigable conmigo, mientras yo seguía combinando todos esos esfuerzos físicos con mis placeres, la música y los libros. Salía a correr con Disturbed o Sôber como acompañantes, me permitía el lujo de hacer ciertos ejercicios entregado a las palabras de Tolkien o de Conan Doyle, y cuando me tomaba el un día libre lo dedicaba a la guitarra, mi querida guitarra eléctrica. Tras 8 meses, al principio de verano, me vi con fuerza (real y anímica) suficiente para lanzarme de lleno... y aceptaste. Conseguí lo que me proponía, la chica perfecta... pero solo tenía una fachada perfecta. Al principio parecía que todo iría bien... pero no podías aceptar que dedicase más tiempo a una guitarra que a salir a tus discotecas, porque tampoco era aceptable que mi música no fuese la que está de moda, no aceptabas mis ratos de lectura... solo querías poder estar conmigo por la calle, pavoneandote de tener al chico que va haciendo mortales, al chico que hace que se derritan tus amigas, pero no te importaba nada más. Es por eso que he descubierto la liberación que dabas a tus ex, aunque ellos no lo viesen, y por eso he decido que para tu sorpresa me libero yo mismo. Todos estos meses (10 desde que decidí que te fijarías en mi) me han demostrado que a base de esfuerzo y no rendirme puedo llegar a donde me proponga. Todo este tiempo me lo decían mis canciones preferidas, pero yo me propuse un reto erróneo, solo conseguí una Barbie vacía. Eso no es lo que quiero, por eso ahora que me siento a gusto conmigo mismo y sé a donde puedo llegar te quiero agradecer todo esto. Sí, sin ti no habría sido posible que me propusiera un reto. Así pues, gracias Princesa Vacía, ahora sé que nunca me rendiré en mis propósitos, y que una bonita fachada puede ocultar un interior horroroso. 
Se despide: Un Alma Libre."

16 de enero de 2013

Las agujas del invierno.

Estoy un poco de bajón inspiracional y tal, pero voy a escribir algo antes de que me odiéis con todo vuestro corazón por soso. Veamos que tal queda esto que os traigo... dentro historia y que os guste.

"El frío clavaba sus agujas en mi piel lentamente, más de lo habitual por culpa de la ausencia de ropa de abrigo. La nieve depositaba sus copos en mi piel, que se derretían formando gotas de agua cristalina que se unían a mis lagrimas en su lento descenso. Aún así no dejaba de de correr, huyendo en este bosque de todo lo que mi vida significa, huyendo de toda la gente. Busqué mi árbol... nuestro árbol... con sus ramas sin rastro de vida, salvo las pocas hojas que la más alta, esa que en primavera tiene solo un par de flores solitarias... Subir no me costó nada, y pronto llegué a ese pequeño escondite entre las ramas, donde se bifurcaban y cabíamos sin que se nos viese con facilidad. Allí me resguardé del viento helado, pensando en como todos esperaban algo de mí, como todos esperaban que no fallase, que fuese perfecto... Pero no puedo, mi mente adora la imperfección, esa que nadie aprecia, esa que nadie espera. Nadie salvo ella, que ahora no estaba aquí... Me parecía sentir su calor a mi lado en ese árbol, pero ya sabía que nadie había a mi lado. Ahora más que nunca, mientras mi mundo se desmoronaba, el frío llegaba a mi corazón y el cielo se apagaba, necesitaba el calor de sus besos... porque después de que la oscuridad cayese sobre mí, ningún sentido quedaría en pie para saber de su llegada... y así pasó, con mis dedos rozaba lo que sería la única flor de este año en el árbol, observando como allí abajo mi piel se volvía blanca."

5 de enero de 2013

De vuelta... y dando guerra.

Tras todas estas semanas de parón, de las cuales me disculpo a aquellos que me sigan, he decidido volver a escribir... bueno, técnicamente no volver a escribir, dado que esto lleva meses escrito. Se trata de un "articulo de opinión" que escribí para Castellano. Parece ser que la profesora, que comparte mi ideología hasta cierto punto quedó encantada, así que hoy tras verlo me he decidido a compartirlo con vosotros esperando que os guste, y lo comprendáis. Muchas gracias de antemano a todo aquel que vuelva a leerme tras semejante parón sin sentido...


La santa Iglesia holandesa y sus “chicos”

Escalofriante. Es la descripción que se adueñaba de mi mente mientras hoy leía sobre  los abusos a  unos 20.000 menores por parte de la Iglesia holandesa, desde 1945. Desde violaciones (por suerte son “solo” un millar las víctimas de este tipo) a tocamientos no deseados por parte de unos 800 religiosos. Alargando “desde 1945” hasta este mismo 2011, nos topamos con una media de 303 menores abusados cada año, se podría decir que cada día escogían una nueva víctima. Ahora, al parecer, muchos de estos casos han prescrito a ojos de pena de cárcel, pero no en lo que a indemnizaciones se refiere. Es decir, ya han pedido perdón y ahora lo único que tienen que hacer para quedar en paz es pagar una suma que varía entre 5.000 y 10.000 euros. ¿Les parece justo?
 Creo que todos conocemos los Diez Mandamientos, y pienso que si ellos mismos no pueden llevarlos a cabo, nadie lo hará.  En pleno siglo XXI la Iglesia pierde su esplendor a marchas forzadas, y eso se debe a que la gente ve, por ejemplo, que Ciudad del Vaticano exhibe una gran cantidad de riquezas hasta en el más mínimo detalle, a pesar del voto de pobreza . ¿De pobreza? Tienen el segundo tesoro de oro más valioso del mundo,  valorado en unos 5.775.000.000€. La Historia demuestra que la existencia de esta gran potencia, esta manchada con mucha sangre, sin distinguir culpables de inocentes. ¿Conocen ustedes alguna bruja? Porque yo no, y entre 1450 y 1750 se persiguió, “juzgó” y asesinó a miles de mujeres acusadas de serlo, entre ellas Juana de Arco, la cual demostró hasta el último momento su fidelidad a Francia y la Iglesia.  
Está claro que no se puede generalizar, pero los actos de esta entidad han conseguido que hoy día, de entre los millones de creyentes que hay, la mayoría la haya dejado de lado. Poco a poco reconocen sus errores, pero ya será tarde. Porque como dicen en la película El libro de Eli  refiriéndose a la Biblia   “No es un libro, es un arma que apunta directamente al corazón y al cerebro de las personas.”   Si señores, hay almas más puras en algunas cárceles.
Rubén Gómez